Para la preparación del ajiaco se utilizan distintas patatas porque cada una ayudará a aportarle la textura que necesita. En el caso de la papa criolla es pequeña y de color amarillo las otras dos son variedades regionales de patatas de un color rojizo. Por otro lado la guasca es un tipo de hierba que se utiliza para condimentar el ajiaco y es lo que le da su sabor característico.

El primer paso para hacer ajiaco es colocar el pollo en una olla con agua que lo cubra completamente, agregando la sal, el ajo, el comino, la pimienta, la cebolla y el cilantro. Deja cocinar hasta que el pollo esté tierno. Mientras tanto pela la arracacha o apio y rállala. Pela y corta los distintos tipos de patatas en rebanadas finas.
Es importante que durante toda la preparación vayas removiendo con una cuchara de madera para evitar que el ajiaco se pegue.

Cuando el pollo esté listo sácalo de la olla y resérvalo. Coloca las patatas y el apio en el caldo y mientras se cocina pela y corta las mazorcas, quitando todos los pelos que esta trae. Una vez listas introdúcelas en el caldo y deja cocinar hasta que la patata y la arracacha esté blanda.

Tradicionalmente el ajiaco se sirve en platos de barro y encima se le coloca el pollo, una cucharadita de crema de leche y las alcaparras. Se acompaña con un pedazo de aguacate o arroz blanco.
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